1.2. Un contexto internacional favorable.
Una de las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial fue un nuevo equilibrio internacional en el que las viejas potencias coloniales pasaron a un segundo plano ante el nacimiento de las dos nuevas superpotencias, EE.UU. y la URSS. En el marco de la Guerra Fría, ambas potencias mostraron su posición anticolonialista y su apoyo al proceso de descolonización. Estados Unidos quiso dar una prueba palpable de ello cuando, en 1946, concedió la independencia a su única colonia , Filipinas. Por su parte, La URSS hizo público su apoyo a los movimientos independentistas, algunos de los cuales eran impulsados por guerrillas comunistas. Ambas potencias no partían de una posición predominante en el viejo esquema colonial; estaban mucho mas interesadas en propiciar la descolonización y extender en los nuevos países su influencia ideológica y economía.
También las organizaciones internacionales, creadas tras la Segunda Guerra Mundial, se mostraron partidarias de la descolonización. En 1945, la Carta Fundacional de las Naciones Unidas proclamo la igualdad de todos los pueblos y el reconocimiento del derecho de autodeterminación. Además, las Naciones Unidad se convirtieron rápidamente en una tribuna internacional a favor de la independencia de los pueblos colonizados. Muchos representantes del mundo intelectual adoptaron posiciones anticolonialistas a también la Iglesia católica comenzó a defender la necesaria evolución del mundo colonial.

EL PROBLEMA COLONIAL
Después de un año, quiero manifestar nuestra opinión acerca de que Indochina no debería regresar bajo la dominación francesa, sino que debería ponerse bajo la tutela de una comisión internacional. Cada situación colonial debe ser estudiada separadamente, pero el caso de Indochina esta perfectamente claro. Hace cien años que Francia desangra ese país. El pueblo de Indochina merece una suerte mejor.
Declaraciones de F. D. Roosevelt, 1945

Los pueblos de las colonias no quieren vivir mas como en el pasado. Las clases dominantes de las metrópolis no pueden seguir dominando las colonias como han venido haciéndolo. Las tentativas de aniquilar el movimiento de liberación nacional por la fuerza se encuentran con la creciente resistencia armada de los pueblos de las colonias y conducen a guerras coloniales de larga duración, como en Indonesia e Indochina.
Declaraciones de A. Jdanov, 1947