3.3 Del modelo soviético al capitalismo


La Republica Popular China, nacida el plena Guerra Fría, no fue reconocida por la mayoría de países occidentales y se volcó hacia la URSS. Adopto el modelo soviético basado en la colectivización rápida de la tierra y la prioridad de la industria pesada pero su implantación no funciono y se origino un grave déficit alimentario que desato el descontento popular. Por otra parte, tras la muerte de Stalin, Mao y los dirigentes chinos se mostraron totalmente hostiles al proceso de desestalinización.


En 1958, se produjo la ruptura entre China y la URSS y Mao anuncio una nueva orientación, la Gran Salto Adelante, que consistía en hacer del campesinado el gran protagonista de la revolución mediante una nueva forma de propiedad y organización colectiva: la comuna. Se crearon más de 24000 comunas populares, en las que se combinaba la explotación agrícola con la artesanía tradicional a las pequeñas industrias. El objetivo era movilizar a toda la población: “china no es rica en capitales, pero es rica en hombres”.


Sin embargo, los resultados económicos del Gran Salto Adelante fueron catastróficos, y se produjo tensiones y criticas en el partido comunista. En 1965, Mao lanzo una campaña contra algunos dirigentes a los que acuso de quiere conducir a China hacia el capitalismo. Conocemos esta campaña como la Revolución cultural. Se trataba de una lucha interna del partido que enfrentaba a Mao y los partidarios de una radicalización de la revolución, y un sector, en el que se encontraba el futuro presidente Deng Xiaoping, que se decantaba por una política de conciliación y fortalecimiento de la economía del país. La revolución de desarrollo entre 1965 y 1969y costo miles de victimas. Mao y sus seguidores ganaron la batalla movilizando a las masas juveniles encuadradas en la Guardia Roja.


Después de la muerte de Mao en 1976, el comunismo chino, con Deng Xiaoping, al frente , acabo con la política de la Revolución cultural y se propuso convertir el país en una gran potencia económica incorporando ciertas practicas del capitalismo, pero sin cambiar el régimen político de predominio absoluto del partido comunista. A partir de entonces, China mejoro notablemente sus relaciones con Occidente, ya iniciadas tras la visita del presidente Richard Nixon, en 1972.


La nueva orientación económica y su impresionante numero de habitantes esta convirtiendo a China en una de las grandes potencias mundiales, lo cual esta generando un reequilibrio de fuerzas.